domingo, 23 de abril de 2017
Futuro.
Nunca deja de asombrarnos con nuevas oportunidades para tomarle el pulso a nuestro espíritu de superación.
Nunca deja de poner a prueba nuestra capacidad de enfrentar batallas, de volver a empezar una y otra vez desde la línea de salida.
Nunca deja de demostrarnos que por mucho que intentemos controlarlo el futuro es impredecible.
Lo único que sabemos a ciencia cierta es que todos avanzamos a un ritmo constante de 60 minutos por hora. Hagas lo que hagas, seas quién seas, de igual qué errores cometiste en el pasado o cuántas veces hayas pedido perdón.
Todos avanzamos por el mismo camino y me consuela pensar que en este camino podemos dejar atrás los tropiezos, las culpas, las caídas... Que mientras vamos caminando podemos trazar nuestra propia ruta y enfrentarnos al futuro.
Es la única forma que se me ocurre para dominarlo.
domingo, 5 de marzo de 2017
Te estarás enamorando de mis sueños locos, de mis esperanzas, de mis metas inalcanzables y mis ilusiones tontas.
Si te enamoras de mí, te enamorarás también de mis días de locura, de los mensajes que te mandaré para darte los buenos días, porque las buenas noches prefiero dártelas en persona. La forma en la que mis ojos brillan cuando estoy contigo y de las mil y una tonterías que diré para hacerte reír.
Te tendrás que enamorar de mis caricias, esas que te erizan la piel y que tanto detestas, de los besos y los abrazos, de la forma en la que me sonrojaré cuando me pregunten por ti, y sobretodo de la sonrisa que pondré cuando me digas algo bonito.
domingo, 5 de febrero de 2017
Gracias.
Gracias por llamarme cuando notas que algo no va bien, aunque sabes que no me gusta hablar por teléfono. Por acompañarme a cualquier lado. Por estar atento, por saber qué es lo que quiero hacer en cada momento, gracias por preocuparte en conocerme, aunque sea en tan poco tiempo.
Gracias por cada sonrisa, por cada beso, por cada película que me has obligado a ver diciendo que me encantará y por las que todavía nos quedan pendientes. Gracias por intentar y conseguir hacerme feliz. Gracias por tantas cosas que no puedo explicar.
Gracias por tus paridas, por saber cómo hacerme disfrutar de ti, por enseñarme que entre el negro y el blanco existe el gris.
Gracias por ser sincero, por besar de aquella manera o por hacer que me sienta protegida.
Gracias por ser así, por ser tú.
domingo, 8 de noviembre de 2015
Y quiero empezar diciéndoos que clavarse un alfiler en la pupila, justo en el centro, suena mucho menos doloroso que pronunciar su nombre.
Quiero confesar ahora que el morado de mis ojeras es el mismo que el de sus labios cuando tiene frío y él, últimamente, tiene frío siempre. Es por eso por lo que no tengo sueño. Y es que, aunque pueda sonar raro, él era de ese tipo de personas que si se fuese de putas pediría abrazos.
Se le notaba en la mirada cada vez que le tenía cerca, que se fijará en mi sonrisa, en mis ojos, en mis muecas..
Creedme cuando os digo que si le conoceríais empezaríais a creer en la perfección.
Me encantaba verle después de lavarse los dientes; los labios se le quedaban más rojos de lo normal. Sonreía, le abrazaba y me acariciaba los sueños. Me mordía la nariz y yo le atacaba la mejilla.
También cocínabamos juntos y no me dejaba picar la cebolla porque decía que por nada del mundo quería verme llorar si no era de alegría.
Él no era de los que regalaba flores. Era de los que te secuestraban un día para ir al campo a verlas.
viernes, 11 de septiembre de 2015
¿Sabes?
No has visto como llora cada noche abrazada a la almohada y esperanzada mira el móvil por si decides llamarla para darle las buenas noches o si al final ganaste a tu orgullo y eres capaz de decir que la echas de menos.
No eres capaz de mirarla. No eres capaz de ver cómo mira en todas las esquinas por si te ve. No para de visitar cada lugar que pisasteis juntos. No ves y nunca verás la decepción cuando posa la mirada y no te encuentra en ningún lado.
No has visto como se muere de ganas de decir que te quiere. Porque ella es así, te quiere a pesar de todo.
No la has visto llorar mientras escucha vuestra canción. Esa canción que tantas veces bailasteis en su habitación. Esa de Sheeran. Esa en la que hablan del amor. Amor que sentía y siente ella por ti.
No has visto lo mal que lo pasa cada vez que oye o lee tu nombre.
lunes, 7 de septiembre de 2015
Caminos de la vida.
No sé cómo empezar esta entrada. De veras que no lo sé.
Llevo días pensando en cómo será mi vida a partir de ahora. Ya no veré a mis amigos tan a menudo. Ya no será la mismo.
Cada uno seguirá su camino. Nos veremos por la calle, nos saludaremos pero ya no será lo mismo.
Eso es lo jodido de la vida. Creces años al lado de tu grupo de amigos y resulta que acabado el bachillerato cada uno escoge su camino y poco a poco va olvidando las amistades que ha forjado durante los dulces 12 años de enseñanza. Y eso suponiendo si os conocéis desde primaria, claro está.
Todos los recuerdos juntos, esos momentos inolvidables pasarán a formar parte de ese rincón de tu cerebro que poquito a poco cerrarás con una llave porque es más fácil cerrar la puerta y olvidarlo que afrontar la situación y darte cuenta de que tu vida es una mierda y que los necesitas en tu vida. Necesitas la rutina de despertarte por la mañana y a las 8:30 verlos a todos sentados en su silla esperando empezar otro día de mierda en este instituto de mierda. Pero al fin y al cabo la vida está hecha de cosas así.
Etapas y etapas. Saldrás de la universidad conociendo a muchas personas pero que acabarán igual que las primeras; en otro rincón bien cerrado. Y así sucesivamente. Cuánto antes seamos capaces de admitirlo antes podremos superarlo.
Pero que jodido es dejar atrás a gente que de verdad te importa.